Cómo meditar correctamente: 3 técnicas y 3 ejercicios

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Considerada también un arte, meditar es una práctica basada en la concentración de la mente para educarla y hacerla entrar en conciencia plena. La idea principal es lograr una conexión con tu interior, mejorar tu entendimiento por la vida y finalmente evolucionar.

Relajación, construcción de la energía interna, desarrollar acciones como la compasión y el amor son otros beneficios de meditar. Además, se eliminan sentimientos de codicia y resentimiento. Todos los problemas que afrontas en la vida se originan en la mente y dejarán de llamarse “problemas” una vez puedas manejarlos a través de la meditación. Y es que no se trata de desaparecerlos, pero sí de cambiar tu perspectiva hacia ellos.

Existen técnicas y ejercicios que te guían en el arte de la meditación. Bien sea en el hogar u otro lugar, ubica un espacio donde nada entorpezca tu práctica. Con el aporte de la web Desde la raíz, te explicamos cómo se realizan:

3 técnicas para meditar aplicadas en 3 ejercicios

Concentración

A través de la respiración, una imagen o emoción positiva, la concentración se basa en el enfoque total de tu atención. Esta técnica evita que tu mente divague en una dirección distinta a la que ya marcaste, convirtiéndote en una persona más eficiente.

La concentración se logra mediante un ejercicio llamado la Meditación Zen, y así debes realizarlo:

  • Siéntate con las piernas cruzadas en el suelo, tu cama u otro objeto donde sientas comodidad. Mantén la espalda recta sin apoyar. Es fundamental que estés sentado, porque podrías pasar de la meditación al sueño.
  • Ahora cierra las ojos y respira lenta y profundamente por la nariz. La respiración debe ser diafragmática y no pulmonar, es decir, envía el aire hacia tu estómago. Siente cómo el aire atraviesa tus fosas nasales, conductos y se aloja lentamente en el estómago.
  • Repite el mismo procedimiento pero ahora exhalando el aire. Entre cada respiración tómate una pausa, dejando la mente completamente en blanco. Practica esta fase por unos 5 minutos.
  • Luego de relajar tu mente podrás comenzar a contar del 1 al 10 cada vez que inhales y exhales. Si se atraviesa algún pensamiento que distrae tu concentración, empieza de nuevo.

Contemplación

Busca el objetivo contrario: enfocarse en un pensamiento o experiencia. Pero la idea principal es no reaccionar ni opinar mentalmente, sino simplemente observarla.

La técnica te permite elevar tu conexión con el presente, desarrollando una perspectiva positiva y libre de dolor. Los ejercicios para meditar en esta práctica se llaman Vipassana y Zazen:

  • Ya no estarás sentado con los ojos cerrados sino concentrado en alguna actividad que realizas todos los días, como tomarte un café, desayunar o hacer ejercicio, etc. Lo más importante es que te encuentres solo y sin nada ni nadie que te distraiga.
  • Si has elegido hacer ejercicio, por ejemplo, enfócate únicamente en lo que estás haciendo. Siente la tensión de tus músculos, en cómo expulsas el sudor y tu respiración para recuperarte. Cualquier pensamiento que venga a entorpecer tu meditar elimínalo inmediatamente.

Acá no requieres de repetir procedimientos sino mantenerte una y otra vez en el presente.

Trascendencia

A diferencia de las técnicas anteriores, esta no busca tu enfoque o concentración, sino la desconexión de tu mente. Es decir, librarte de cualquier pensamiento. El objetivo es lograr un descanso profundo del cuerpo y el cerebro.

Es una práctica útil para combatir el estrés y la ansiedad. El ejercicio para conseguirlo se llama Meditación Trascendental:

  • Siéntate en una posición cómoda, con la espalda recta y sin apoyarla. Prácticamente de la misma manera que en el primer ejercicio.
  • Ahora selecciona una palabra que repetirás constantemente, por ejemplo salud, dinero, amor, felicidad. Elige la que más buscas actualmente en tu vida.
  • Cierra los ojos y menciona esta palabra en voz alta y con la boca relajada. Mientras lo haces, alarga la última vocal, de modo que sientas el sonido proveniente desde tu garganta. Luego de repetirla unas diez veces, continúa haciéndolo pero en tu mente.
  • Cuando te quedes sin aire, toma aire y repite el proceso. Cualquier pensamiento que venga a tu mente deja que se vaya, no lo enfoques. Lograr meditar con este ejercicio durante 15 minutos aproximadamente.


Foto: Pexels

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